jueves, 12 de febrero de 2015

VISITA GUIADA A LAS ESCUELAS DEL AVE MARÍA , CASA MADRE, DEL CENTRO CÍVICO CERVANTES Y MIEMBROS DEL CORO MUSICAL ARRAYANES


                                          La ciudad se vistió de novia con vestido blanco
Durante estos días la ciudad de Granada se ha vestido de novia, de una prometida por escasas horas, que no han llegado a cuajar en un feliz matrimonio, de larga permanencia, pero lo suficiente para que los granadinos hayamos podido saborear lo que de tarde en tarde la Naturaleza nos brinda.
      El vestido blanco, confeccionado por el mejor modisto, que hace a la perfección los mejores trajes, inigualables, lo ha realizado en poco tiempo.

                               Una zona del Colegio del Ave María bajo la nieve
  Aquella tarde, del pasado martes, a través de los cristales de mi ventana veía como el cielo iba tejiendo lentamente, pero con precisa exactitud, utilizando la mejor seda, un maná blanco, que poco a poco iba convirtiendo la piel de esta longeva villa en la mejor tarta, hecha con rico merengue, para saciar el hambre que desde hace tiempo añorábamos los granadinos.

                              La ciudad convertida en una rica tarta de merengue
El vestido maravilloso con el que se cubrió la ciudad pronto desapareció, porque existe una magia especial en la Naturaleza que continuamente nos está enriqueciendo y sorprendiendo. Durante unas horas el Colegio se vistió de Primera Comunión.

                                   El Colegio se vistió de Primera Comunión
Han pasado muy pocos días aún en la lejanía del Valle de Valparaiso, escenario sobre el que hoy, martes día 10 de febrero, vamos a desarrollar nuestra actividad, sobre los montes de Dudar, se vislumbra la cola blanca de este vestido blanco que se ha ido marchado hacia los altos de Sierra Nevada.

                                       Plaza de Isabel la Católica
Es una mañana fría el termómetro de la Plaza de Isabel la Católica escasamente levanta el cuello sobre los cero grados, el cielo está algo nublado, pero ninguno de estos dos elementos son lo suficientes para arredrar a nuestros visitantes que vienen con el deseo y las ansias de llevarse toda la esencia pura que destina este privilegiado rincón.

                   Rincones del Colegio. (1945). Clase al aire libre en el Carmen de Santa Ana
                                                           
                                                La placeta de la Capilla, bajo los parrales. (1945)
Unos vienen por primera vez a conocer lo ignorado, aun siendo hijos de aquí, otros para recordar, después de muchos años, el lugar donde siendo niños recibieron la educación y enseñanzas  que les proporcionaron los maestros y maestras de este Colegio.
Son las diez de la mañana, hora de la cita, y los asistentes dan ejemplo de puntualidad, con el grupo formado por veinte personas comenzamos la andadura.
                       El profesor avemariano, D. Antonio Puertas Lomas, presenta al
                                                           guía que va a conducir la visita.
                  La biblioteca, fue el lugar donde se realizó la introducción, con un amplio
                                               preámbulo de lo que después se desarrollaría
El calor de la biblioteca nos acoge para hacer la introducción, D. Antonio Puertas Lomas, avemariano, profesional de la enseñanza y miembro del conjunto musical los Arrayanes hace la presentación del que durante unas horas va a ser el guía que intentará que nuestros invitados se lleven toda la esencia pedagógica y poética que tiene este Centro.

                        La escuela que marcó a Andrés Manjón en su infancia.         
La figura de nuestro fundador sale enseguida a la palestra, utilizando un lenguaje distendido y ameno va narrando las características de los que le dieron el ser, especialmente su madre, su pueblo Sargentes de la Lora, la escuela y maestro  que le tocó vivir, sus estudios en el Seminario de Burgos, después en Valladolid donde obtuvo el doctorado en Derecho Canónico, cátedra en Santiago de Compostela y llegada a Granada, sacerdote y gozo pleno de su madre que siempre anheló ver a su hijo en el presbiterato.

                          D. Andrés Manjón, catedrático de Derecho Canónico
Canónigo en el Sacromonte y contacto con el pueblo gitano que vivía en esta zona de la ciudad la más deprimente y abandonada que clamaban a voz en cuello poder saciar sus necesidades corporales y espirituales.

                                  Encuentro con la "Maestra Migas"
                    Tratando la compra del primer carmen, el de los Naranjos. (1889)
Encuentro con la “Maestra Migas” y compra del primer carmen.
Apoyándose en la imaginación de los asistentes tuvieron la oportunidad de penetrar en este tipo de vivienda típica del Albayzín; los aquí presentes dejaron correr su fantasía, algunos cerraron los ojos, se echaron en los brazos  de  las palabras del presentador y recorrieron uno de los cármenes albaicineros e incluso al salir se dieron un paseo a altas horas de la madrugada por las callejas estrechas del barrio acompañados por la majestuosidad de una luna llena.
                                  Entrada a un carmen en el Albayzín
El carmen albaicinero es, desde el más humilde hasta el más grandioso, aquella vivienda por la que se suele penetrar en su interior a través de un cancel fabricado artesanalmente por los artífices albayzineros, que en la fragua y a golpe de martillo labraban con ricos adornos.

                             Los asistentes siguen con atención las explicaciones.
El zaguán, posee una alfombra que cubre la entrada; alfombra hecha con el empedrado típico granadino sobre un elegante dibujo alusivo a motivos heráldicos, florales…, es el medio para pasar al interior a través de un portón ricamente tallado.
A veces nos encontramos esta situación al revés, el portón de madera primero y el cancel de hierro forjado después; lo cierto que el paraíso que allí se encierra queda vedado al exterior. (Según el poeta Soto de Rojas, los cármenes del Albayzín son jardines cerrados para muchos y paraísos abiertos para pocos).

                                  Balconadas ricamente engalanadas
Las fachadas de las viviendas, en general, compuestas de bajo y primera planta, se encuentran encaladas y sus balcones ricamente engalanados con macetas esmaltadas, siguiendo la tradición árabe, en los hornos de Fajalauza, que se ven repletas de geranios y claveles reventones.
Debido a la proximidad de las fachadas, en las callejas estrechas que caracterizan el barrio, estos claveles son como piropos que unas casas se dirigen a las de enfrente en un rendido homenaje de enamorados.

                                          Patio de un carmen albaicinero
Pasado el zaguán de la casa nos encontramos con el patio, normalmente cuadrangular, también empedrado al estilo ya indicado, delimitado en todo su cuadrilátero por una serie de columnas, unas veces de madera, otras de mármol o de piedra de Sierra Elvira, que sostienen la primera planta.
El frescor se respira nada más penetrar en el interior, sobre todo los días calurosos del estío.

                                El frescor se respira nada más penetrar en su interior.
Numerosas macetas de pilistras o aspidistra, plantas de hojas grandes y alargadas se refrescan y refrescan al visitante al verse salpicadas por el agua de un surtidor que situado en el centro del patio y constituido por una fuente con forma de concha, de mármol blanco, deja caer el agua lánguida y sensualmente sobre la base de su pila.

                        El olfato se embriaga con el olor de las diversas plantas.
Si la vista se recrea y extasía en lo que allí se percibe, no menos es el olfato que se embriaga por el olor de otras diversas plantas que cuelgan en ricos soportes de las paredes del patio. Todo es silencio y armonía.


Dejamos pasar nuestra miradas por el entorno y el lugar se va complementando con una serie de objetos que van a embellecer más la estancia: algún cartel de toros, o de Semana Santa, o del anuncio de las fiestas del Corpus Christi, algún mantón de Manila, algún gran abanico con motivos costumbristas, algún elemento en desuso de labranza…


Nada perturba aquel romántico ambiente, solamente el crepitar del agua de la fuentecilla, que al romper sus gotas en la caída sobre el níveo mármol, junto con el gorjeo orquestal del canario que cuelga sobre el patio desde una de las vigas del artesonado del pasillo de la planta superior, hacen que el silencio que allí se percibe sea aún más encantador.

                         Mecedora donde el albaicinero cumple con el rito de la siesta.
Poco mobiliario, a lo sumo y como pieza imprescindible, una mecedora tapizada con tela alpujarreña será el mobiliario imprescindible donde el albayzinero, habitante de esta morada, pueda cumplir con el rito indispensable de la siesta, que siempre se hace más apetecible por todos los aditamentos que en este ambiente se aúnan.

                           Beber a "caliche" requiere una habilidad especial.
El agua fresca de un pipo de la Rambla, será la que a nuestro inquilino le desperezará de la morriña que le ha acompañado en su plácida siesta.
En algunos de estos patios existen aljibes que contienen agua venida de la fuente  de Aynadamar –Fuente de las Lágrimas- (Alfacar).
Algunas habitaciones o salas bajas, donde el albayzinero suele hacer vida durante los veranos calurosos de Granada, complementan el lugar.

                                    Artesonado mudéjar
El primer piso, normalmente único piso, está rodeado de una galería, con techumbre de madera, y con habitaciones muchas de las cuales aún conservan artesonados mudéjares.

                                      Carmen en el Albayzín
Si abandonamos el patio, a través de un cancel salimos al huerto-jardín, donde las plantas trepadoras, la hierba buena, los rosales, los galanes de noche, los geranios, la madre selva, junto con los bojes en perfecta alineación formando pasillos estrechos dirigen nuestros pasos a glorietas, fuentecilla cantarinas, o bancos para reposar, meditar, o recrearse en el entorno que nos rodea, teniendo siempre este escenario como fondo la gran sultana Alhambra, novia eterna del Albayzín.

                                El embrujo del Albayzín de noche
Pasear en las noches de verano a altas horas de la madrugada por las callejas del Albayzín, cuando solo el silencio se veía quebrado por el chirriar de un grillo, o por los toques al alba, de la campana de la Torre de la Vela, o por el tintineo de algún convento que llama a la oración a las monjas de clausura, es todo un  deleite.
Acompañados por la luminosidad de una luna llena, exhalando el perfume embriagador que se percibe a través de la encalada tapia que rodea al carmen, como si fuera el estuche envolvente de este sagrado cofre, en nuestro caminar nocturno vamos sintiendo sensaciones  difícilmente de transmitir con el lenguaje escrito.

                     Los cármenes se han tenido que ir adaptando a las exigencias educativas.
Nuestra Escuela del Ave María está formada por siete hermosos cármenes colindantes, en una extensión de un kilómetro aproximadamente, que se han tenido que ir adaptando a las exigencias de los tiempos y de las necesidades escolares.
Daría a continuación unas pinceladas sobre los pilares fundamentales de la Pedagogía Manjoniana, basados en el discurso académico que D. Andrés Manjón impartió en la Universidad de Granada, 1897, titulado: "Condiciones  de una educación y cuales nos faltan". De los dieciocho puntos que Manjón expuso en su conferencia, siempre he seleccionado  unos pocos que considero primordiales, sin restarle importancia a los restantes, por no cansar a los oyentes haciendo demasiado larga la exposición. Estos son:

                Pedagogía lúdica y activa en una clase de Geografía en un mapa en relieve
1.- Pedagógía lúdica, basada en el juego
2.- Activa, por parte del alumno y del maestro.
3.- Metódica, sin método no se puede trabajar y el maestro que no lo utilice no sirve para tal.

                         Clase de Lengua en los gráficos de la Gramática.
4.- Naturista, desarrollada en plena Naturaleza.

                                    El Sistema Planetario
5.- Como base de todos, una Pedagogía Moralizante, de valores, ya que lo más importante para Manjón es la educación.
El lema de nuestras Escuelas es: Enseñar haciendo para educar enseñando.

                  El niño le preguntó al escultor, ¿cómo sabías que estaba dentro de la piedra?
Todos estos puntos fueron expuestos con ejemplos, como el de los “Maestros camellos” o el del niño que en su inocencia le preguntó al escultor: ¿Cómo sabías, que dentro del enorme bloque de piedra estaba escondido el caballo?
La mañana se va abriendo, sin dejar que el calor vaya aminorando el frío a estas primeras horas matutinas, pero todo se va apaciguando a través del recorrido por el Colegio contemplando la belleza de cada uno de los rincones  por donde vamos pasando acompañados por las anécdotas que surgen  en los distintos lugares, despertando la sensibilidad poética, de los allí presentes, con explicaciones  que llevan aparejados ribetes líricos, como los pregones de las vendedoras de chumbos, la poesía del Colegio en cualquier estación del año, o la forma en que la Escuela del Ave María se duerme y despierta todos los días.

                       Cariño paternal de los visitantes en la clase de párvulos.
 La visita a la clase de párvulos y las explicaciones de su profesora la señorita María José González Moles, puso una nota agradable al recorrido, al ponerse en contacto con los pequeños que trabajaban con tal orden, que impresionó a todos.

              Monumento a Manjón en el paseo central. Obra del profesor D. Emilio Carmona

                                 Cuevas del maestro gitano D. Enrique Amaya       
                                     D. Andrés Manjón y "la Morena".
Las cuevas, del maestro gitano D. Enrique Amaya, con sus recuerdos del pasado, las burras que tuvo y sus anecdotario, las explicaciones de los distintos gráficos que D. Andrés Manjón ideó para cada una de las asignaturas, darían paso a la Capilla donde pudieron contemplar la diversidad de obras pictóricas y escultóricas que la enriquecen;

             El grupo escultórico de  la Encarnación preside el altar mayor. Obra de Torcuato Ruiz del Peral
 la trayectoria histórica desde que se construyó, los personajes que colaboraron con Manjón, D. Manuel Medina Olmos, D. Diego Ventaja Milán, y la sepultura del fundador; 

  
                                   Los beatos Manuel Medina Olmos y Diego Ventaja Milán, directores de las 
                                             Escuelas del Ave María y colaboradores de D. Andrés Manjón.
algunas anécdotas sobre los distintos personajes insignes que visitaron el Colegio como el Rey Alfonso XIII, Miguel de Unamuno, Andrés Segovia, Rufino Blanco…

                El literato Miguel de Unamuno, dejó sus impresiones en el libro de visitas.
Son casi tres horas las que llevamos de visita y dando un paseo por donde se encuentra el huerto escolar y los mapas en relieve de las provincias de Granada y Andalucía pasamos al museo.

                                                 Despacho y ropero 

Las habitaciones íntimas de D. Andrés Manjón, despacho y dormitorio y demás elementos que utilizó: ropas, utensilios de viaje, obras literarias escritas por él… Con la estampación en el libro de visitas, por la representante del grupo, Carmen, las impresiones sobre la visita, finalizaría la jornada mañanera, con las palabras de D. Andrés puestas en boca de este guía: “Tome cada uno lo que le interese, amplíen los pensadores las ideas que aquí se apuntan, perdonen si no ha sido de vuestro agrado porque ni es hábil el cocinero ni jamás se guisó a gusto de todos”.


Un aplauso rubricó la caída del telón de este escenario que hoy hemos vivido.
Sirva este archivo como recuerdo para los que en este día 10-2-2015 visitaron las Escuelas del Ave María, Casa Madre, de Granada.

          REPORTAJE FOTOGRÁFICO DE LA VISITA








       




















                           José Medina Villalba



lunes, 2 de febrero de 2015

EL JARDINERO DEL COLEGIO. CÁRMENES DE LOS OLIVOS Y DE LOS NEGROS EN EL VALLE DE VALPARAISO


                                                       Óleo sobre lienzo 55X40
A propósito de mi último cuadro de pintura.


   Se llamaba Ángel Sánchez Lucena, por lo visto faltaba un ángel en el Cielo y nos lo arrebató antes de tiempo, para que ocupara un lugar predilecto en el Paraíso, cuidando con esmero, como él sabía hacerlo, los inmensos jardines del Cielo.

                                                      Jardines del Colegio del Ave María

                               Clase al aire libre. Los alumnos aprenden en el jardín las partes de la flor.
Aquel día de primavera, cuando los jardines se encuentran en plena efervescencia, el perfume de los jazmines, galanes y celindos, trasminan con más intensidad en las cálidas noches, el sonido musical de las fuentes componen sinfonías de aguas en las cinco líneas de su pentagrama, la luna brilla con más intensidad, cuando la Naturaleza se ha desmelenado quitándose el manto frío de la escarcha, que durante el invierno ha cubierto su cuerpo en los amaneceres, 

                                                       Fuente del Colegio
cuando deseamos olvidar la brevedad de las horas en que el sol tímidamente sale a saludarnos, cuando surge como una explosión de fuegos artificiales vistiéndose con el variopinto colorido del mejor círculo cromático, se nos marchó nuestro jardinero.
Los chicos de mi Colegio que tiene un “ojo clínico” especial para identificar con un nombre a una persona le llamaban MacGiber, sí, el de la serie televisiva con el que plenamente lo hermanaron.


La fama de MacGyver viene de su habilidad para improvisar cualquier artilugio con elementos simples y de lo más variado: chicles, clips, mecheros, neumáticos, etc., su inseparable navaja suiza multiusos que usa como herramienta y su Jeep descapotable, su arma más peligrosa es su inteligencia; con tan sólo su mochila repleta de diversos objetos normales y corrientes, siempre es capaz de fabricar toda clase de elementos y escapar de todos los peligros que se topan en su camino, tanto en sus diversas misiones como en su vida cotidiana. Tiene parte de scout y otra parte de genio. Nunca usa armas de fuego y nunca mata a nadie.

                                              Ángel Sánchez Lucena, el jardinero del Colegio
Nuestro MacGiber, Ángel Sánchez Lucena, era una persona sencilla, bondadosa, amable, solidario, cuidadoso, comprensivo, paciente, con la sonrisa a flor de piel, trabajador incansable, supo ganarse con su simpatía al colectivo escolar tanto de profesores como de alumnos.

                                       Ángel se ganó la simpatía del profesores y alumnos.
                                                                  Enseñando a los alumnos cómo se siembra un árbol
De buena presencia, altura normal, algo metido en carnes que no le eran impedimento para realizar cualquier trabajo, ya fuera para subirse a la copa de un eucalipto para podarlo, como regar,  abonar y cultivar los jardines del colegio; cabellera rizada, comenzando a blanquear, rostro amplio, mirada limpia, y conversación amena. 

                                        Ángel dominaba todos los oficios y era un excelente cocinero. ´
                                                                                  Óleo de José Medina Villalba. 50X45
Dominador de toda clase de oficios y con la habilidad suficiente para fabricar cualquier aparato manual para resolver todos los  problemas que se le presentasen


No tenía mochila, como el MacGiber televisivo, pero si una caja de herramientas donde te podías encontrar cualquier elemento, por raro que te pareciera, de ferretería, de electricidad de mecánica…, para solucionar todo tipo de dificultad que se le presentara.

Amante de la Naturaleza colaboró con los grupos scout interviniendo en distintas misiones y aportando su ingenio en facilitarles sus actividades y acampadas. Su coche no era un jeep descapotable, era una furgoneta abarrotada siempre de todo tipo de herramientas, era un genio a todo terreno.


A los ángeles se les reconoce como seres espirituales de origen divino que tienen la capacidad de llevar mensajes o ayudar a los seres humanos, seres de luz y guardianes de las personas. 

                                     Ángel da suelta al agua de la acequia para regar los jardines
Hemos tenido la suerte de tener un ángel con cuerpo humano en nuestro Colegio durante muchos años que se llamaba Ángel. Supo muy bien cuidar nuestros jardines y el de su hogar donde florecieron seis yemas con nombres de personas: Rosalía, Ángel, José Antonio, Elisabel, Sergio, y David; a las que les inculcó todos sus valores, junto con su esposa Rosalía Pérez Pérez.

                                                   Ángel y Rosalía, con sus seis hijos
De los siete cármenes que componen las Escuelas del Ave María en el Valle de Valparaiso, que nuestro jardinero se preocupaba de cuidarlos, dos de ellos, en parte, se reflejan en esta pintura, el de las Olivas y el de los Negros I.
Los cármenes albaicineros son la respuesta espiritual, casi mística de la mirada contemplativa de los palacios nazaríes.

                                            Zona donde se encuentra el vivero del Colegio
En  nuestros cármenes del Ave María  no puede faltar el mirto o el boj, el aligustre, la madreselva, el rosal, el jazmín, la mimosa, el celindo, las glicinias, la hiedra, y la diversidad de plantas arbóreas entre las que ocupa el puesto de rey, sin duda,  el ciprés, que comparte espacio con el almeces, olivos, higueras, granadillos, morales, naranjos, limoneros, nísperos, parras, magnolios, 

                            En el Colegio no puede faltar: el aligustre, la madreselva, el rosal, el jazmín, la mimosa...
a cuyos pies se arremolinan y distribuyen por todos los rincones fuentes y pilarillos. Abajo el Río Darro corre cristalino lavando  los pies de nuestros cármenes, enfrente serpentea silencioso el Camino del Avellano, por donde aún se percibe la huella de la Cofradía que porta este nombre, capitaneada por Ángel Ganivet y sus secuaces tertulianos.
En este vergel, a través de los 125 años que vienen los profesionales, dedicándose a impartir la educación a los niños y niñas del pueblo llano, por las  exigencias que impone el sistema de enseñanza ha sufrido enormes cambios, sin embargo no ha perdido su fisionomía carmenera, son muchas las generaciones que por aquí han pasado donde han podido disfrutar de sus jardines, fuentes, acequia, (la de San Juan o Axaris) chumberas, paratas, huertos, frutales.

                                                  Carmen de las Olivas o de Jesús

                                               Sepulcro del fundador D. Andrés Manjón
El Carmen de las Olivas, que corresponde al edificio que se ve en la pintura donde está la capilla que custodia los restos del fundador D. Andrés Manjón y en la parte superior el museo con las reliquias de éste, es decir, los objetos personales y mobiliario que utilizó durante su vida, así como el salón de actos donde los alumnos siguen, en su escenario, convirtiéndose en verdaderos actores con sus representaciones y recitales.

                                            Estado actual del Carmen de las Olivas
Este carmen era pequeño y tenía una casilla vieja y un vivero de plantas; la casa se derribó y se hizo vivienda del capellán y escuela, el vivero se convirtió en placeta y capilla costando todo 5000 duros (25.000 pesetas) actualmente 150 euros.
Fue comprado el día 1 de julio de 1894 a Dñª Trinidad Callejas, con una superficie de 2.284 metros y escritura en el precio de 1500 pesetas. Fue el tercer carmen que compró D. Andrés Manjón, lo bautizó con el nombre de Jesús.
El 12 de julio de 1895 escribe D. Andrés en su diario: Se acabaron de cerrar los arcos de la nave bajera del colegio de Jesús; este nombre daremos al nuevo edificio; así como el de S. José para los niños crecidos, y el de María para las niñas. De este modo estará la familia completa, y la Sagrada Familia protegerá nuestra pequeña familia. Jesús, José y María sean nuestra compañía.

                                    Carmen de los Negros 1. Carmen de Santa María actualmente.
El jardín donde se encuentra, Ángel el jardinero, en la pintura del cuadro, corresponde en parte, al Carmen de los Negros I, fue el segundo que compró D. Andrés, que nos lo describe en su diario, de la manera siguiente: Aquellos veinte niños se habían multiplicado y eran doscientos, por lo cual, no cabiendo en el primer carmen, se adquirió otro colindante, titulado de los Negros, al cual nosotros dimos el nombre de Santa María, dedicándoselo a escuela de niñas.
Este carmen tenía dos casas, una nueva y otra vieja, con una cueva, jardín y huerta, y entre compras y adaptaciones no costó más allá de ocho mil pesetas; pero después se ha hecho en él un edificio de nueva planta, con dos pisos, cuatro salones y un cobertizo de zinc, que ha costados dos mil duros, algo largos.
La compra de este carmen se realizó el 26 de octubre de 1892 a D. Ricardo Ruiz Molinero, y su precio en escritura fue de 2.700 pesetas, con una superficie de 2.640 metros cuadrados.
                                              Carmen de Santa María en el pasado (1940)
En el jardín donde se encuentra el jardinero, de la pintura expuesta al principio, había una placeta en cuyo centro una mesa alargada con estructura de hierro cubierta con una piedra de mármol blanco, servía de complemento para colocar los materiales de trabajo, realizar ejercicios, colocar los libros…, ya que las clases, siempre que el tiempo lo permitía, se daban al aire libre.

                                           Mapas de la provincia de Granada y de Andalucía
Había un pasillo central que arrancaba desde la escalinata donde actualmente está la Sala de Profesores de Primaria y descendía hasta la altura donde se encuentran los mapas en relieve de Andalucía y Granada, construidos en 1985, cuyo diseño y trazado corresponde al maestro José Medina Villalba, y construidos por los alumnos de cuarto y quinto de Primaria, bajo la dirección de un albañil.

                              El pasillo central estaba limitado por columnas prismáticas cuadrangulares
  Este pasillo de unos dos metros de ancho, estaba empedrado y a ambos lados había unas columnas de ladrillo de forma prismática cuadrangular, con pizarras a las cuatro caras que servían para que las alumnas realizaran cualquier clase de ejercicio, ya fuera de Gramática. Aritmética, Geometría, etc.
En el lateral izquierdo de este pasillo había tres albercas y junto a ellas una serie de piletillas cuadradas, que les servía a las niñas para que lavasen los trapitos de sus muñecas.
                                           Escalinata en el Carmen de Santa María (1940)
Había unos escalones de ladrillo que cubrían la longitud de la placeta y que servía para descender a otra tercera, al mismo tiempo eran los asientos para dar una clase al aire libre.
Junto a las tres albercas había un enorme moral, un naranjo y un pilarillo, todos  se servían del agua de la acequia de S. Juan (Axares) a la que le cantó nuestro vate albaicinero Manuel Benítez Carrasco.

                                      El poeta albaicinero Manuel Benítez Carrasco, avemariano.
      
Agua de mi Escuela,
acequia de Dios.
Un Ave María,
y el Padre Manjón
con su borriquilla,
con su bendición,
como en Galilea
Dios Nuestro Señor.

Agua de mi Escuela,
cristal de niñez.
Niño, niño, no
la dejes perder.
Puede que algún día
tenga el Señor sed,
y entonces no tengas
qué darle a beber
si no es agua amarga
de vinagre y hiel.

Agua de mi Escuela,
acequia de Dios;
canta, corre y canta
y dame tu son
que hoy te necesito
por mi corazón.

Yo, desde mi cuna,
soy agua también,
mitad ya cansada,
mitad por correr,
mitad ya vencida,
mitad por vencer.

Dame tus recuerdos,
¡me hacen tanto bien!
Y dame tu gracia
y tu sencillez, ahora
en mi vida y en mi muerte. Amén.
Al agua de la acequia llora oculta en su cárcel, dentro de un embovedado de cemento, más de una vez la vi correr, alegre y cantarina recorriendo los arriates y regueros, para calmar la sed de los rosales cuando Ángel el jardinero, le daba rienda suelta abriendo las compuertas que la tenían aprisionada.
Las albercas antes citadas lindaban con la pared de un molino harinero que también pertenecía al Colegio. D. Andrés nos habla de él en su diario:
“El molino de los Negros se vende, y por estar entre mis cármenes me conviene; lo que no me conviene es el precio de 11.000 pesetas que por él me piden. Daría yo 7500”.
                                           Ángel Sánchez Lucena sigue presente en el Colegio
¿Se nos fue Ángel el jardinero? Sus familiares esparcieron las cenizas por el Valle de Valparaiso para que su presencia quedara para siempre, ahora es el Jardinero Mayor del Reino de los Cielos.

                     José Medina Villalba.