lunes, 14 de marzo de 2016

CINCUENTENARIO DE LAS ESCUELAS DEL AVE MARÍA DE ALBOLOTE




                                            D. José Montero Vives (1967)

       Corría el invierno del año 1967, una de esas mañanas gélidas, de un domingo del mes de enero, después de asistir a la misa dominical, en la Casa Madre del Ave María, donde ejercía de maestro hacía ya ocho años, el que hacía de capellán y director de esta Colonia Avemariana, D. José Montero Vives, vino hacia el corrillo de docentes que nos encontrábamos en la Placeta de la Capilla discerniendo, como solíamos tener por costumbre todos los domingos, dónde íbamos a pasar la jornada dominical.

                                              Capilla de la Casa Madre

     Algunos nos frotábamos los nudillos de las manos para entrar en calor, otros apoyándoselas sobre la boca intentaban expandir el vapor, dejándolo escapar entre los dedos, por toda la cara, a modo de “calefacción natural”, para poderle restar la rigidez fría que portaba.

                                          Maestros de la Casa Madre (1967)

-Buenos días compañeros.
-Buenos días D. José.
-Parece que hace frío.
-El silencio, por repuesta, enfrió más el ambiente.
-Una leve sonrisa, el encogimiento de algunas caras fue la contestación más elocuente.
       Para sacarnos de aquel estado de ánimo nos hizo la siguiente propuesta.
-Me han entregado las llaves de una casa de campo en Albolote, y las posibilidades de poder crear allí una Escuela del Ave María parecen evidentes, me gustaría ir a verla.


                                           Chalet que donaron D. Felipe Quirós y señora y que tuvimos la suerte un grupo 
                                                  de maestros , entre ellos yo, de visitarlo por primera vez

-¿Os animáis y me acompañáis? Dicho y hecho.
      En algún “seillas” y en un cuatro cuatro, de los que en aquellos tiempos usaban los compañeros, más pudientes, nos vimos inmersos en el vecino pueblo de Albolote.
      Pronto recorrimos la finca, el huerto, las cuadras, el secadero de tabaco, y deseando entrar en calor nos introducimos en la casa donde habían vivido los donantes, el abogado D. Felipe Fernández Quirós y su esposa, Dñª Francisca Fernández Robles, que además aportaron setenta y cinco mil pesetas, y se subastaron sus joyas que también legaron.
      Allí surgiría después la fundación que llevaría por nombre María Isabel.
    La casa era un chalecito, un poco abandonado por el tiempo que llevaba deshabitado. Los ojos se nos agrandaron enormemente y el cuerpo se nos estremeció al contemplar una enorme chimenea.


     “En menos que canta un gallo”, aquel hogar ardía por los cuatro costados y nuestros cuerpos agradecían aquella combustión.
     Allí empezaron a surgir ideas de lo que se podía hacer, lo cierto es que, en septiembre de ese año, estaban funcionando dos clases de niños y otras dos de niñas.

                                                                                           Albolote

     Habían nacido unas nuevas Escuelas del Ave María, que a fuerza de tesón y trabajos entre los profesionales de la educación, el Patronato de las Escuelas del Ave María, la labor de las familias del pueblo, colaboración del Ayuntamiento, autoridades, y otras donaciones de benefactores, hoy, cumpliéndose el cincuentenario son un modelo a seguir.
    


 En la Casa de la Cultura, ante un numeroso público entre maestros avemarianos, padres de familia, patronos, equipos directivos, representantes de los Consejos Escolares, y autoridades, se ha celebrado la conmemoración del cincuentenario de la fundación.


     La mesa constituida por la señora Alcaldesa, doña Concepción Ramírez Marín, la Concejala de Educación doña Lidia Milena Ramírez, el Presidente del Patronato de las Escuelas del Ave María, D. Emilio Atienza Rivero, el Director General, D. Leandro García Reche y la Presidenta del AMPA, doña Manoli Gómez Torres y como anfitrión, presentador de cada uno de los miembros, el director del Colegio de Ave María de Albolote, D. David Lenguazco Ruiz.

                                                                                                  D. David Lenguazco Ruiz

     El director del Colegio de Albolote, D. David Lenguazco Ruiz, fue haciendo la presentación de cada uno de los que presidían la mesa, dando, en primer lugar, la palabra a la señora Alcaldesa, a la que se refirió amigablemente con el nombre de Conchi, por la cantidad de años que se conocen, persona entregada durante toda su vida a la sociedad alboloteña haciendo referencia a los cargos que ha desempeñado como concejala, parlamentaria andaluza, diputada provincial y alcaldesa por segunda vez, la resaltó como una buena amiga y una buena alumna.

                                         Ayuntamiento de Albolote
                                                                                         Dñª Concepción Ramírez Marín

     Comenzó la señora alcaldesa felicitando a todos: Patronato, profesores, padres y alumnos, por este aniversario, soy una más de todos vosotros puesto que efectivamente estuve durante un año, como alumna,  al arrancar aquí las Escuelas del Ave María; habló de la evolución de los Centros Escolares en Albolote, de la población que allá por los años sesenta era de cinco mil habitantes, hizo una relación de los colegios de este periodo, uno de ellos, El Molinillo, manifestó cómo estaba el Colegio del Ave María, la separación de los niños y niñas, cómo fue creciendo la población alboloteña y el nacimiento de otros centros escolares como el Tinas.
    
                          Entre las diversas distinciones que el Ayuntamiento concedió , el Día de Andalucía, figura
                                          la entregada a las Escuelas del Ave María de Albolote, portada por el Patono D. Antonio Almendros
                                                   

     En el año 1980 la población era de siete mil habitantes, aparece el preescolar de “La Casita”, después surgió en el año dos mil el de “La Abadía” y el Instituto de Bachillerato, al haber aumentado la población a trece mil habitantes. 

                                              IES Aricel. Albolote

      Actualmente con diecinueve mil habitantes el equipo de gobierno está en la construcción del Colegio del Chaparral y el nuevo Instituto. 

                    Se puede leer en la fachada, Escuela Hogar Ave María Fundación María Isabel

     Se refirió a la evolución que ha ido experimentando el Colegio del Ave María, que al principio era una casa enorme donde comenzó a funcionar una Escuela Hogar, donde las habitaciones de esta casa eran las aulas; yo estuve allí y nos encantaba aquella casa, el Ave María de ahora, después de cincuenta años, no se parece en nada a la de entonces gracias a la labor del Patronato y a los granitos de arena que ha ido poniendo el Ayuntamiento porque el Ave María, a pesar de ser un Colegio Concertado, siempre lo voy a defender, desde el Ayuntamiento, como un Colegio más, terminó dando las gracias y la enhorabuena.

                                                  Dñª Lidia Milena Ramírez

     D. David hizo la presentación de la Concejala de Educación como una profesional, Licenciada en Pedagogía, Maestra de Audición y Lenguaje, participó como miembro del Consejo Escolar cuando era alumna de nuestro colegio, resaltando su labor en todo lo relacionado con todas las labores sociales de la localidad.


     Lidia Milena, comenzó diciendo la satisfacción que sentía en este momento y lo que para ella significaba este acto al haber sido alumna de la Escuela del Ave María. Aprovecho el momento para mostrar mi agradecimiento a los que fueron mis maestros. Trajo a colación los trabajos que se hacían sobre determinadas artes como pudo ser el teatro, el recordatorio de las Colonias veraniegas en Motril, 

                                      Colonias de verano en el Varadero en Motril

hizo referencia a la Pedagogía que se usaba, una enseñanza donde predominaba la creatividad, lo agradable que era estar traduciendo textos en inglés, contábamos con una gran variedad de libros de distintas editoriales para nuestro aprendizaje, y cómo con esta labor, que aquí se realizó, después entre mis compañeros han surgido músicos, maestros, es decir que esta labor no se quedó solo en una enseñanza obligatoria sino que transcendió más allá. 


     Se refirió a la transcendencia e importancia de las relaciones familia y escuela, que el Ave María siempre lo tuvo muy presente, y de su labor hacia la sociedad dando acogida a todas las personas sin tener en cuenta escala social, credos o idearios, es una escuela plural y representa muy bien con su Pedagogía, la de D. Andrés Manjón, hacer de los niños y las niñas hombres y mujeres cabales.  
      Puntualizó D. David diciendo que estaba de acuerdo con ese pensamiento de la señora concejala, con respecto a la escuela abierta, plural entrega y sobre todo a los más desfavorecidos, que era la propuesta de Manjón, y ese es el árbol que estamos viviendo.

                                             D. Emilio Atienza Rivero

     Presentó al siguiente representante de la mesa D. Emilio Atienza Rivero, Presidente del Patronato de las Escuelas del Ave María.  Doctor y Catedrático de Historia Contemporánea, acumula un gran número de distinciones y premios,  porque durante toda su vida ha estado dedicado a la enseñanza y a la investigación, con una gran cantidad de artículos en el periódico Ideal. Actual Presidente del Patronato y con dedicación plena con respecto al presente y futuro de las Escuelas.
     Mi agradecimiento, en nombre del Patronato para las autoridades, la alcaldesa y la concejala de educación, por su apoyos constantes, así como de la sociedad alboloteña, y de la simpatía institucionales, es cierto que estamos en un periodo de conmemoraciones hace unos meses conmemorábamos los cincuenta años de atención a los alumnos con deficiencias auditivas, así como los ciento veinticinco años de la Fundación de las Escuelas del Ave María y hoy lo estamos haciendo con el Cincuentenario de nuestra escuela en Albolote. 



     Tanto la alcaldesa como la concejala han insistido en aspectos claves de la institución aspectos que han existido y que no los vamos a dejar nunca porque forman parte de la naturaleza de la Institución, solidaridad y unos valores basados en el humanismo cristiano pero atendiendo siempre a la libertad y la generosidad. Cuando D. Andrés fundó las escuelas lo hizo con un criterio de modernidad, porque hablar hoy día de coeducación, igualdad de géneros es normal, pero en el año 1889, yo os garantizo que no.

                         La primera maestra del Ave María, en el Sacromonte "La Maestra Migas".

      Cuando él fundó la primera escuela para atender a los sectores más desfavorecidos, se dirige a la formación de las chiquillas del barrio del Sacromonte, chiquillas faltas de formación, ha sido una constante en la Institución la formación en valores y una preocupación en la  educación social,  que no se va a perder.


      De hecho tenemos una serie de centros donde el alumnado tiene problemas sociales, económicos, humanos, problemas a veces intelectuales, deficiencias de aprendizaje muy notables, nuestra vocación, como muy bien ha dicho la concejala, es la integración y en eso estamos, pero también hay que atender a otros muchos alumnos que no tienen esos problemas, en eso estamos pero nuestra intención es superar lo logrado.


     Los centros se superan cada día y la prueba está que el primero que ha conseguido la homologación, como centro bilingüe, es éste en el que estamos.
   
                                 D. David Lenguazco, director del Colegio, porta la distinción concedida 
                                                                           por el Ayuntamiento,  por los 50 años de la labor educativa.
   
      Aunque me da reparo decirlo, pero sin embargo, he de manifestar que es uno de los mejores centros que tiene la Institución. Es un centro con una calidad en la formación de los alumnos excelente, son chavales que cuando después se promocionan en estudios pos obligatorios brillan, siéntanse por tanto orgullosos del magnífico profesorado que hay en el Centro de Albolote.

                                                                 Colegio del Ave María en Albolote

     Estamos también apostando por la nuevas tecnologías, porque son fundamentales, hoy día, no se puede ser analfabetos digitales con las nuevas tecnologías, pero ojo no vayamos a confundir los medios con los fines, porque son un instrumentos para conseguir unos fines que son la formación plena de nuestros alumnos. Nuestros alumnos tienen que ser unos alumnos formados en lo humano, en lo intelectual, y en lo científico; nos preocupan estos tres objetivos casi por igual porque cuando salen estos informes PISA, OCEDE, donde a España la dejan en posiciones incómodas, pero todo eso hay que analizarlo con detenimiento, porque países como Singapur, Corea del Sur salen con unos índices altísimos en el ranking, hay que tener en cuenta que en esos países la mujer está en una posición de marginación absoluta, donde ciertos valores de solidaridad, de comprensión, de tolerancia, no están en nuestros Estados.
     

    A nosotros nos tiene que preocupar que nuestros alumnos sepan muchas matemáticas, que sepan mucho inglés, pero que también tengan unos valores sólidos que son además señas de identidad, desde hace 125 años, de nuestra Institución y en eso estamos, porque si nosotros conseguimos unos alumnos bien formados estamos haciéndole un gran favor  a la convivencia de este país.
     

      La mayor amenaza que tiene la democracia es la ignorancia; en España, en este momento, estamos viendo situaciones en los que por una falta de entendimiento, de comprensión, de análisis crítico, 



estamos sacando vendedores de humo que supone una real amenaza a la comprensión a la convivencia y al sistema de educar.
    

      
     Quiero felicitar a la sociedad de Albolote, a las autoridades, a los padres, porque en los tiempos en que vivimos una de las cosas que los educadores echamos más en falta es el compromiso de la familia, porque, es verdad, que la escuela cumple una función fundamental en la formación de los alumnos, es fundamental que en la escuela se consigan esos valores pero en la familia también es fundamental, porque, miren, sino educa la escuela y no educa la familia, los alumnos van a ser mal educados, porque van a ser educados en la calle con la tribu de turno y con grupos que no le van a aportar nada positivo.



                                                    D. Domingo Coca Cruz

      En Albolote tienen ustedes también la enorme fortuna de una Asociación de Padres comprometida con la consecución de esos objetivos, se dan una serie de circunstancias en esta localidad, y en este centro, que lo han convertido en un referente, por lo que no me queda más remedio que felicitar, no solo al equipo directivo, sino al que le ha precedido a D. Domingo Coca Cruz, que durante muchos años ha sido el director de este Centro, por su magnífico trabajo y a los que le han precedido y hoy en día, sinceramente, no tengo más remedio que transmitir mi felicitación, nada más que visitar sus instalaciones y darse una vuelta por el Centro, es un Centro que engancha.



     Con estas últimas palabras y la felicitación a todos terminó su intervención.
    D. David, refiriéndose a las palabras del Presidente, decía Manjón que entre un niño y una niña hay que educar primero a la niña porque ésta será la madre del futuro y la primera educadora de sus hijos
D. David, hizo la presentación de siguiente conferenciante.


                                                                                              D. Leandro García Reche
    
        D. Leandro García Reche, comenzó como profesor de Grado Superior de FP en la Escuela de San Cristóbal, ha ocupado cargos directivos como Jefe de Estudios, subdirector, once años de director y ahora la gran responsabilidad de ser el Director General de las Escuelas porque, en el Ave María, estamos trabajando más de trescientos profesionales y la Pedagogía de más de cuatro mil alumnos en total.
     

       Destacar de D. Leandro su pasión por una Pedagogía Activa de cambio y actualizada, de cambio constantemente, si cabe un paso por delante más que actualizada,  para formar a nuestros alumnos, su exposición va a ser sobre el perfil humano de las familias en los Centros del Ave María de ayer y de hoy que, creo sinceramente dada su trayectoria y su visión inherente desde distintos ángulos, será una buena aclaración la que nos podrá aportar.



50 ANIVERSARIO DEL COLEGIO AVE MARÍA ALBOLOTE

El perfil humano de los docentes y familias del AM ayer y hoy.

     Sra. Alcaldesa del Ayuntamiento de Albolote, Sra. Concejala de Igualdad, Cultura, Educación y Juventud, Sr. Presidente del Patronato de las Escuelas del Ave María Sra. Presidenta del AMPA del Colegio Ave María de Albolote, Sres. Patronos, profesorado del Centro Ave María Albolote y demás Centros del Ave María, estimados padres, amigas y amigos todos: buenas tardes.
Agradezco a D. David Lenguasco la invitación para compartir la celebración del 50 aniversario de la creación del centro Ave María de Albolote, dedicando unas palabras sobre El perfil humano de los docentes y familias del Ave María ayer y hoy.


El tema es muy atrayente, y daría mucho de sí para una larga exposición sobre el papel que deben desempeñar los padres en la educación de sus hijos -según la visión de Andrés Manjón-, en comunión con la tarea instructiva y educadora que desarrollan los maestros en la escuela, contrastando las diferentes épocas del panorama educativo a lo largo de la Historia del Ave María y de este Centro en particular.


Pero he de ceñirme, como es lógico, al breve periodo de tiempo para esta exposición, por lo que debo resumir mis palabras resaltando, en primer lugar, el merecido homenaje que merecen todas las familias, que a lo largo de estos 50 años, han confiado la instrucción y educación de sus hijos al colegio Ave María de Albolote y que, con su presencia, ha sido posible el desarrollo del Proyecto Educativo basado en el legado pedagógico de D. Andrés Manjón; 



y a todas las promociones de maestras y maestros que han desarrollado su vocación docente, dando lo mejor de sí mismos para guiar y modelar con sus manos y su corazón a tantas niñas y niños como han pasado por las aulas en este centro que se caracteriza por su doble militancia: avemariano y alboloteño.



Sobre las familias, sin duda, hay que empezar haciendo referencia a la vertiginosa evolución social que se ha producido en estos últimos cincuenta años, y que ha repercutido en un cambio significativo sobre el modelo de familia que conocíamos en los años 60, y mucho más, al modelo que conoció D. Andrés en su época de final del siglo XIX y principios del siglo XX. No obstante, en los escritos de D. Andrés encontramos constantes referencias al papel de los padres en el proceso educativo de los hijos, perfectamente aplicables al contexto sociológico de hoy día en el que desarrollamos la educación en los Centros Educativos.


D. Andrés considera que el hombre es un ser social que se realiza plenamente mediante la intervención de los “agentes externos”, y la familia es la Primera sociedad a la que primariamente competen los derechos y deberes de la educación de las niñas y niños. Define a la familia como la unión jurídica de padres e hijos fundada sobre el amor, el deber y el sacrificio.



Los derechos y deberes de los padres se sintetizan en uno: la educación de los hijos. Manjón subraya en las Hojas Pedagógicas del Ave María la relación íntima que debe existir entre padres e hijos, pues estos son la prolongación de los padres, y deben auxiliarles y completarlos hasta que sean capaces de gobernarse por sí mismos. Los padres tienen el derecho y el deber de perfeccionar, por la educación y la instrucción, la obra que de ellos procede.



En su época, D. Andrés ya reflexionaba sobre el papel del Estado en la educación afirmando “La educación no es función esencial del poder político” haciendo una defensa de la libertad de los padres para elegir el centro que consideran más adecuado para la educación de sus hijos. En uno de sus discursos hizo una crítica acerada de la situación española de la época, y afirmaba: La enseñanza necesita estabilidad y unidad de dirección. La formación de nuevas generaciones pide altura de miras, trabajo constante. En cambio, en España, queda sometida a tantas cabezas como ministros y a tantos vaivenes como ministerios.



El fondo de esta cuestión sigue vigente y pendiente de aunar las diferentes sensibilidades y voluntades políticas que permita alcanzar el deseado y necesario pacto escolar que estabilice al sector educativo y que, de manera consensuada, marque la dirección a seguir en la educación de nuestras niñas y niños. Desde nuestra concepción, deseamos que, en las bases de ese acuerdo, figure lo que recoge el Art. 27 de la Constitución Española sobre la libertad de enseñanza y el derecho que asiste a los padres para educar a sus hijos de acuerdo a sus propias convicciones.



Otro aspecto que me gustaría recordar es el enfoque de Manjón a la situación que se origina cuando los padres no ejercen su autoridad y funciones de padres, delegando a veces, dichas funciones a la Escuela. No pueden hacerlo, no pueden renunciar pues esos derechos y deberes son intransferibles. Y en otro punto añade: Los padres deben estar muy cerca de sus hijos, el cargo de padres exige dedicación completa.


Paralelamente, señala que la Escuela no es una institución independiente, sino un auxiliar de la familia, donde la misión del maestro es suplir la figura de los padres en el aula. En su obra El maestro mirando hacia fuera o de dentro a fuera, afirma D. Andrés con rotundidad: La escuela sin familia no consigue educar: hay que unirlas.



Dejo para la reflexión individual, sobre el grado de unidad de criterios existente hoy día entre padres y educadores a la hora de educar a los hijos. Y me permito hacer una invitación a los padres a participar activamente en el marco de sus funciones en el proceso educativo, para caminar en la misma dirección. Solo así se alcanzará el equilibrio y el ambiente adecuado para el desarrollo de la educación integral recogidos en los objetivos educativos de Manjón.

En la segunda parte de mi exposición, para reflexionar sobre el perfil humano de los docentes, es fácil, pues basta leer las páginas escritas por las maestras y maestros en el libro que hoy se presenta, para ver como se ha ido escribiendo la historia de este centro y observar en qué consiste la maestra o el maestro avemarianos: personas llenas de vocación, de inquietud por la renovación pedagógica, amigas y amigos de sus compañeros de centro, enamoradas del trabajo con los niños en el aula.



A vosotros no me atrevo a empezar con citas de Manjón. La mayoría habéis estudiado Pedagogía Manjoniana, conocéis perfectamente los principios pedagógicos de nuestro fundador, y a través de su obra escrita, las fuentes donde llenasteis las mochilas de recursos que os permitieron aplicarlos en las aulas con vuestro alumnado.

                                             Profesorado del Ave María de Albolote

Quiero, sencillamente, resaltar que este Centro, igual que en el resto de Centros del Ave María, hemos tenido la suerte de contar con unas generaciones de maestras y maestros excepcionales, y que una de las principales características por las que se distinguieron fue por su marcado carácter de compromiso hacia los demás: comprometidos con la obra de Manjón, con las familias de sus educandos, sobre todo con sus alumnas y alumnos, y con sus compañeros de profesión en el centro. El resultado de esa actitud fue un estilo de convivencia distinto y humano, reconocido por todas las personas que nos miraban desde el exterior.

                                                  Dñª Juana Rubio Bayona

He leído todas las aportaciones de las personas que habéis participado en el libro que hoy se presenta con motivo de esta celebración; permitidme que resalte la reflexión recogida en el artículo titulado “Desde la Memoria”, donde creo que nos da una pista sobre su visión del Ave María: Siguiendo los pasos del fundador, -el Ave María- ha sabido dar a sus profesores lo más importante y preciado: la libertad. Tal vez ese sea el secreto, profesorado lleno de compromiso hacia la institución, dando el máximo esfuerzo de cada uno de ellos en el desarrollo de la obra de Manjón, y disfrutando junto a los niños para verlos crecer intelectualmente y como personas cabales.



Hoy día nos encontramos con nuevos condicionantes, de todos conocidos, -algunos de carácter externo- que dificultan la tarea de los docentes: cambios sociales cuyas soluciones a los problemas que plantean pasan permanentemente por la educación en la escuela; excesiva carga burocrática y exigencia normativa de la administración; presión política hacia el sector de los centros concertados; necesidad de adaptación de los modelos educativos para asumir los nuevos cambios y necesidades sociales, tecnológicas, económicas, que requieren nuevos retos para los docentes.


Necesitamos conectar el profesorado joven que se va incorporando a nuestra Institución, para que asuman el estilo de aquellas generaciones de maestras y maestros que supieron entender el modelo de vida que emana del proyecto educativo de Andrés Manjón. Ejercieron su magisterio con muy pocos medios por las enormes carencias económicas, pero superaron todas las dificultades con imaginación, entrega, sacrificio y con mucho amor para sus alumnas y alumnos.


                                                              Dñª Brígida. Maestra de la época de Manjón , en una clase de música(1896)
                         Grupo de maestros avemarianos en visita a las Escuelas del Ave María en Benimamet (Valencia) (1970)
                                          Clase de Geografía al aire libre. (1902))

Ese es su ejemplo, y ese es el reto del relevo generacional que se está produciendo en los centros del Ave María, personas jóvenes, muy preparadas profesionalmente, cuya misión será proyectar hacia el futuro este centro y todos los centros del Ave María, otros cincuenta y otros cien años y muchos más, manteniendo vivo eso que llamamos el espíritu del maestro avemariano comprometido con el Proyecto Educativo de nuestro Fundador. Yo tengo fe de que ese relevo se está consiguiendo.

                                 Manjón da una clase de Geografía, ante una visita de personalidades. (1908)
                         Una clase, sobre la flor, en el jardín del Colegio en Casa Madre, con el maestro avemariano
                                                                                   José Medina Villalba. (1964)
                                       El escultor Juan Cristóbal modelando a D. Andrés Manjón

Y termino con la cita de D. Andrés, del Maestro mirando hacia dentro:
“MAESTRO, LA PRUDENCIA TE DICE QUE ESTIMES TU MISIÓN, SABIENDO LO QUE ERES”
- …Mira qué eres o debes ser:
       Educador de almas, que es el más grande de los ministerios cerca del hombre.
       Formador de hombres, que han de ser base de buenas familias y pueblos.
       El misionero pedagógico que con el saber y la piedad conquista los pueblos, con la luz alumbra inteligencias y con el fuego enardece corazones.
       El modelo del bien decir, del bien pensar y del bien obrar.
       El mentor y guía de la juventud que se te confía, y la fuente exuberante de la cultura para tus alumnos.
       El escultor de hombres, de ciudadanos y de cristianos….
ANDRÉS MANJÓN
Fragmento del libro I VIRTUD DE LA PRUDENCIA, de su obra EL MAESTRO MIRANDO HACIA DENTRO

Después de las palabras de D. Andrés no se puede añadir nada más. Solo felicitar a toda la comunidad educativa del Colegio Ave María de Albolote y desearos lo mejor para el futuro. Siempre me encontraréis a vuestra disposición para daros todo el apoyo que pueda.

Muchas gracias.


      D. David dio paso a la última intervención, la de la señora Manoli Presidenta de la Asociación de Madres y Padres de Alumnos, puso de manifiesto los vínculos de unión entre  Colegio y familias; con Manoli nos une mucha complicidad a la hora de tratar los asuntos del Colegio y representa a toda esta masa tan importante como son las  familias y sin la cual no se puede conseguir la educación; la educación tiene que ser entre escuela y familia en una sociedad donde educan la televisión, la mala calle, que no es la calle de hace treinta años, tenemos que estar más vigilantes y más juntos que nunca y es necesario que cooperemos y a la vez que seamos cómplices familia y escuela. Sin más le paso el uso de la palabra a doña Manuela  Gómez Torres.
     
                                          Dª Manuela Gómez Torres

       En primer lugar dio las gracias por permitirle estar aquí, en representación de todos los padres del Colegio del Ave María de Albolote. Cuando eres padre o madre tienes que tomar decisiones con más o menos importancia siempre por tu hijo y una de ellas es la elección del colegio donde van a asistir durante su infancia, niñez y adolescencia, donde no solo aprenderán matemáticas, sociales, inglés, plástica, pero también a convivir a trabajar con constancia y adquirir valores para toda su vida, y todo en un ambiente familiar porque en este colegio, 



alumnos, padres y profesores somos un todo, en cada colaboración, cada acto, cada cosa, se crean unos  lazos unos vínculos de muy difícil explicación pero muy fácil de comprensión; puede que me haya equivocado en algunas de las decisiones tomadas por mi hijo pero la dirección del colegio no y ¿cómo puedo tener esa certeza? Muy sencillo cuando a mi hijo le preguntan, ¿A qué cole vas? A mi hijo se le inunda la cara con una sonrisa y dice al cole del Ave María de Albolote, entonces con esta sonrisa no me he equivocado en la elección del cole de mi hijo. 



Gracias.
      Los componentes de la mesa dejaron ésta, pasando a ocupar la primera fila del anfiteatro, 



mientras D. David, oscurecido el escenario, y delante de un atril iluminado, dio el cierre a todas las intervenciones, mostrando públicamente la gratitud, a todos los que han  hecho posible esta efemérides: a las Instituciones, Casa de la Cultura, profesores, un elogio a la figura de D. José Montero, al que se le debe, con sus esfuerzos, sacrificios y penalidades, que estemos donde nos encontramos, (hoy tristemente muy delicado) al Patronato de las Escuelas del Ave María, medios de comunicación, TV, Youtube y a todos los Centros Educativos de Albolote porque nos encontramos unidos con una misma finalidad, que no es otra sino la de educar.
   

     La enorme pantalla se iluminó y con una música como si se fuera a proyectar una película de la Metro  Goldwyn-Mayer, fueron pasando ante los ojos de los espectadores una serie de actividades y momentos singulares de los que constituyen y dan vida al Ave María de Albolote: Celebraciones de finales de trimestre, festividades, excursiones, salidas, viajes de estudios, visitas culturales, reuniones  del profesorado, presencia de los padres, jubilaciones…



De pronto todo cambió, como un soplo especial de aliento infantil, acogido por el aplauso de todos los asistentes, fueron saliendo al escenario los niños y niñas del coro, almas inocentes que nos llenaron a todos de ese encanto especial que, nadie ha sabido describir pero que a todos nos ilumina, nos engrandece y al mismo tiempo nos empequeñece, haciéndonos niños. 



     Porque para ser maestro de escuela, hay que saber ser niño ponerse a su altura y disfrutar con sus ocurrencias y actuaciones. Ya lo dijo D. Andrés Manjón el que no utilice el juego y el canto  y el teatro en la escuela no sirve para maestro.


Las voces blancas nos sobrecogieron a todos, unidas a las expresiones y movimientos corporales adaptados en cada momento a la canción que interpretaban: Alí alá Alí ya. Mamucha, mamucha más…, bajo la excelente batuta corporal de su directora Encarnación Rodríguez, nos trasladó por momentos a otro mundo de fantasía.



     El himno de las Escuelas del Ave María, cantado miles de veces, si hubiera que valorarlo en las voces de este coro, lo colocaríamos en primera posición.



     De la Casa de la Cultura nos trasladamos al Colegio donde, en el grandioso pabellón gimnástico, se ofreció una “copa de vino”, con todos los aditamentos alimenticios que le acompañan. 



     Allí el calor animado de las conversaciones en corrillos, hicieron que la finalización de este evento constituyera el cierre apoteósico de un cincuentenario que ya ha quedado inscrito en los Anales Históricos del Ave María como una página imborrable para la posterioridad.
                Merece especial mención el libro que se ha publicado, "50 Aniversario. Ave María Albolote".
      


      Es un gran tesoro, donde se encuentra concentrada toda la vida del Colegio, fiel testimonio de toda una trayectoria educativa.
    Las vivencias y experiencias desde su nacimiento hasta la actualidad, de maestros del pasado y del presente, antiguos y actuales alumnos, amigos, y familias, dejan grabado, con "letras  de oro", toda una existencia de ésta hija  avemariana.
                                     
                    VÍDEOS Y REPORTAJE FOTOGRÁFICO






































































José Medina Villalba

   

lunes, 7 de marzo de 2016

ENCERRAR LA VIEJA


Es tiempo de Cuaresma y por tanto de desempolvar y sacar del fondo del baúl de los recuerdos las tradiciones desaparecidas, traer el pasado al presente.
"Encerrar la vieja" es una de ellas que hoy querido lector te pongo en bandeja.
(Aclaratoria. Gramaticalmente, no es correcto el lenguaje tan usado, sobre todo en el campo de la política,  utilizando los nombres en masculino y femenino al mismo tiempo, como  sería en este caso, tener que decir lector y lectora, por lo que siempre, en mis escritos, empleo el que sirve para ambos sexos, sin que por ello exista omisión alguna al género femenino.) 

                                                     Plaza Larga. Albayzín

Esta fiesta, si es que así se le podía llamar, y que fue motivo de división entre los vecinos, sobre todo en el barrio del Albayzín cuando, después de un tiempo durmiendo en el anonimato, algunos intentaron recuperarla.

                                                         Francisco Ayala

     El escritor Francisco Ayala, hace un comentario en uno de sus libros a esta tradición, cuando estuvo viviendo en un carmen en el Albayzín, en San Gregorio Alto, a la que le  titulaba Caza de Brujas:

                                                                                             Calle San Gregorio Alto

     “Recordaré a propósito una costumbre popular que entonces existía allí y no sé si aún subsiste: la fiesta infantil de “cierra la vieja”.



                                                   -Esto es, bruja-

 En mi tierra natal salíamos armados de espadas de madera e improvisados arreos militares para acorralar a cuanta vieja –esto es, bruja- hallábamos en la calle y exigirle el rescate de una moneda. (Ignorantes, por supuesto de la arcaica acepción del verbo cerrar como acometer –ya Sancho Panza no entendía el grito de “¡Santiago, y cierra España!” corregíamos a veces esta diversión transformándolo en “ encierra la vieja”.


      Afortunadamente, ya no se persigue a nadie, pero se sigue entonando aquella canción dedicada a la protagonista que decía así:
“A encerrar la vieja,/ que es una tía pelleja./ La vieja, la vieja,/ la tía pelleja,/ se tira follones / por los rincones./ A encerrar la vieja,/ que es una tía pelleja”.



En estos tiempos, no se corre a una mujer mayor, pero se mantiene el espíritu de una ancestral tradición que, para muchos vecinos, no deja de ser una práctica “machista”.


     En el pasado, el juego consistía en escoger a una mujer mayor, sola e indefensa, mejor si tenía un defecto físico y aún mejor si tenía mala boca para increpar a los que la atosigaban. Nunca se elegía a una con hijos, nietos o marido por miedo a las represalias.



Una vez elegida la víctima, se rodeaba entre todos cogidos de la mano y se la empujaba hasta llevarla a un portal. Se cerraba la puerta y allí se la tenía mientras desde fuera entre gritos, risas, porrazos a la puerta se le seguía cantando, "la vieja, la vieja, la tía pelleja…," hasta que llegaba, algún familiar o  persona mayor sensata, dejaba en libertad a la pobre anciana y los niños corrían insultando al libertador. Nuestra anciana salía toda sofocada y el nombre de los muertos y de las respectivas madres, que los parió, salían con vehemencia de la boca de la longeva anciana.´
Al día siguiente, en el colegio, se contaban las peripecias y hazañas, según ellos, habían cometido con la Pepa, la pobre anciana viuda que junto a sus angarillas de pipas, caramelos, garbanzos tostados y otras chucherías, había sido presa de sus bravatas y al contarlo en su casa, como una gran proeza, la madre puso al rojo vivo las posaderas, al ser golpeadas con la suela de la zapatilla y no por el paño como, a voz en cuello, clamaba Antonín.



        -¡Mamá con la suela no, con el paño como haces con mi hermano!
Hubo después unos años en los que el encerrar la vieja se convirtió en una diversión, dejando sepultado ese machista y horroroso “juego”.


      Se les vestía, a los chicos pequeños, esa tarde, después de salir del colegio, con  trajes y moñas hechas de papel de colores y con sus cestos de caña, adquiridos a la gitana que, durante estos días, los vendía junto a las “volaeras”; cestos a los que se les desempolvaba, después de haber dormido durante largo tiempo  colgados en cualquier rincón  de la alacena de la cocina; 


                                                    Paco el panadero de la Calle del Agua

se dirigían al horno de pan de Paco el panadero, en la Calle del Agua, adquirían su hornazo, -rosquilla con huevo duro incrustado- y en cualquier plaza del Albayzín, la Larga o la de San Nicolás hacían su merienda.

En mis tiempos de niño,
                                                   Calle del Agua
allá por la década de los cuarenta, esta diversión prácticamente era un juego, jamás presencié que, los chaveas de mi época, rodearan a una anciana, la vituperaran y a empujones la introdujeran en un portal encerrándola. 



     Posiblemente esto pudo ocurrir aisladamente algún año, lo que sí sucedía es que, ese día, y para eso estaban las personas mayores, advertían a las ancianas se abstuvieran de salir a la calle, por lo que la veda estaba totalmente echada y no había anciana que nos pudiéramos encontrar por los callejones albaicineros.
 No por eso la fiesta dejó de existir.
Aquella tarde, entre negros nubarrones amenazantes de lluvia, nos reunimos un  grupo de chavales, y después de un sorteo vestimos a Juanita de vieja. 

                                                       Nuestra anciana "Juanita"    
Juanita era la chica más espabilada de la pandilla, dispuesta siempre a llevar la voz cantante en cualquier engendro infantil que se creara. 
Los arreos estaban preparados, Juan trajo de su casa el delantal de su madre, Paco el hijo de la churrera, un chal a cuadros negro de lana, Manolín, el vestido de la abuela que, por cierto, el olor a zorruno tiraba de espaldas, el bastón, las gafas culo de botella, pañuelo para la cabeza, zapatillas negras con dos orejeras, se encargó Toñín el del "Portalón".

     Nos metimos en el portal de chucherías de María Jesús, en el Peso de la Harina


                                           Enfrente, el portal de chucherías de María Jesús, 
                                                                                  por el lateral izquierdo se subía a la vivienda

y a mí me encomendaron, después de que le pusiéramos todos los arreos, darle los últimos toques. 

Con la cabeza inclinada hacia abajo, la espolvoreé con polvos de talco, y con el peine, aprovechando que Juanita tenía el pelo largo lo junté haciendo un simulacro de moño. 

                                       Nuestra Juanita, perfectamente maquillada dispuesta para el juego

  Con un lápiz de maquillaje pinté las arrugas de la frente, así como "las patas de gallo", en el lugar correspondiente, y para hacer aún más real la anatomía de nuestra "vieja", entre el vestido y el chal le coloqué un pequeño cojín, simulando la joroba y ¡quién diría que no teníamos a nuestra mejor vieja del barrio para divertirnos!


     Toda ufana, nuestra vieja, comenzó a caminar por el Callejón de los Frailes y todos los demás chicos en gran comparsa detrás cantando a coro: "la vieja, la vieja, la tía pelleja, se tira follones por los rincones, a encerrar la vieja que es una tía pelleja", de repente ella se volvía y con el bastón intentaba alcanzar a alguno de los acompañantes; el barullo que se formaba era enorme para evitar ser golpeados, atropelladamente caíamos al suelo formando un montón de chicos. Nuestra vieja aprovechaba para dar algún garrotazo, pero sin mayor intención de hacer daño.



     Conforme caminábamos, por la Calle San Juan de Los Reyes, se iban agregando otros chicos y la voz se corría de tal modo que de otros lugares acudían otros y otros. 
Pero aquello no era solamente espectáculo nuestro, las mujeres se asomaban a los balcones, los pasantes se detenían para contemplar el divertimento e incluso alguna mamá se agregaba al grupo.


                                                       Aljibe de Trillo

Después subíamos por el Aljibe de Trillo, los niños que ayudaban a sus madres a sacar agua, unían sus voces a los que íbamos en la comparsa.
-Mamá, me voy con mi amiga Placiditas. Y así iba creciendo el grupo.
 Placeta del Comino, Plaza del Salvador, y vuelta a la Cuesta del Chapiz.
(Todavía cuando con frecuencia paso por El Salvador, en mi subconsciente no puedo evitar la estrofa poética de nuestro vate albaicinero, Benítez Carrasco.
"Placeta del Salvador, tres acacias en el aire y mi madre en el balcón").
De esta forma se consiguió durante unos años mantener la tradición, hasta que finalmente desapareció.

                                                      Placeta del Salvador

¡Bonitos recuerdos del pasado! 
Quizás algunos conserven en su memoria los sonidos que salieron de sus gargantas, "la vieja, la vieja, la tía pelleja"..., y las custodien como un grato recuerdo, sin embargo pretendo ir más lejos, simplemente, darles a conocer las tradiciones de nuestra Memoria Histórica a las nuevas generaciones.
   

Aquella malsana diversión desapareció, pero yo no te he traído hasta aquí, querido lector, solamente para recordarte esta “diversión”, sino para explicar cual es realmente el origen de esta tradición, y cómo se desvirtúan las palabras al transformarlas cuando se les colocan prefijos y adquieren otro significado.


     Al comenzar la Cuaresma, se tenía por costumbre, sobre todo en las familias de un nivel medio, comprar una buena “bacalá”, se colgaba en un lugar visible como si fuera un trofeo y no se le tocaba hasta mediada la Cuaresma, ese día se iba a la tienda de comestibles, si no se tenía en la casa una buena herramienta para serrarla milimétricamente por la mitad.



          Tal día como el 2 de marzo, de este año, coincidió exactamente con la mitad de la Cuaresma, iba con mi madre y la “bacalá”, que durante varios días había estado "velando armas" en la pared de la cocina, a la tienda de comestibles de Juan Manuel situada en el Peso de la Harina.
-¿Qué, nos  decía Juan Manuel, eufórico, al entrar en su tienda de comestibles?
 -¡Ya estamos aquí cómo todos los años a serrar, la bacalá!
-Pues sí, es la tradición y hay que cumplir con ella, contestaba mi madre.


       Depositada la “bacalá” sobre la guillotina, levantado el mango, observaba, con los ojos completamente abiertos, como el dependiente dejaba caer lentamente, sobre el cuerpo inmóvil, la ancha y afilada cuchilla y el crepitar de la sal al ir separando una parte de la otra llegaba a mis oídos con tal intensidad, que la saliva crecía en mi boca poniéndose salada.
  Eran muchas las vecinas que ese día hacían lo mismo.
-¿Josefa, vienes de serrar la vieja?



        La vieja no era ni más ni menos que la bacalá, a la que se le llamaba “la vieja”.
Esta costumbre se realizaba ritualmente todos los años, a la mitad de la Cuaresma y por tanto partiendo por la mitad el salado pez.
Las palabras, a veces, por el mal uso, se les cambia el significado, y lo que era serrar, (cortar) por el acto lingüístico de agregarle una sílaba al principio, la  convertimos en "enserrar".
Y de este modo surgió la frase encerrar la vieja, cambiando incluso el verdadero significado de enserrar que no se recoge  en el diccionario, por encerrar.
De ahí,  que la imaginación infantil llegando a extremos inusitados, la trasladara al terreno del juego y a la diversión malsana.
"A encerrar la vieja, que es una tía…."

          Ese día, cuando se cumplía la mitad de la Cuaresma, en la clase sexta de las Escuelas del Ave María, mi maestro D. Fernando Fernández Crespo, gran dominador de la pintura a la acuarela, dedicaba un día entero de la semana al dibujo, a él le debo, en parte, a mi edad de siete años, despertárseme el gusanillo hacia el dibujo, en primer lugar, y después a la pintura.

                                   El 3º de la tercera fila por la izquierda, camisa blanca, ese era yo
                                                                  con mis compañeros de clase y el maestro D. Fernando Fernández Crespo

El día de la Cuaresma, mediado ésta, después de explicarnos el significado, que yo he trasladado anteriormente, dibujábamos del natural, una gran “bacalá”, que traía de su casa, partida por la mitad y que mi maestro colgaba de una guita del encerado.
Por si alguien ignoraba el significado de esta celebración, desconocida en estos tiempos, aquí queda grabada como un recuerdo más, para que pase a engrosar el baúl de las remembranzas albaicineras.

                                         José Medina Villalba