domingo, 15 de febrero de 2015

APRENDER GEOGRAFÍA JUGANDO



Teniendo como motivo el cuadro al óleo sobre lienzo, (46X32) que he terminado de pintar, ha surgido el archivo que expone el camino para aprender Geografía de una forma lúdica, siguiendo la Pedagogía Manjoniana.


Recuerdos del pasado ante alumnos de la Facultad de Pedagogía de la Universidad de Granada.
Aprended niños queridos,
 a conocer vuestra Patria,
 porque deseo la améis                      

 con la vida y con el alma.

Al sur está Andalucía;
al Noreste de ella, Murcia;     

más al Noreste, Valencia;
más al Norte, Cataluña.

Sigue al Oeste, Aragón;
más al Oeste, Navarra;
más al Oeste, Castilla
y provincias Vascongadas…. 

                              Murales de Geografía donde se encuentra el mapa de España en relieve (1930)

 Suenan todavía en el espacio las notas musicales de aquella canción que servía de preludio a cualquier clase de Geografía o a la finalización de la misma, que se daba al aire libre, en el mapa gigantesco, a la sombra de los parrales, con los racimos de uvas como farolillos de feria colgando sobre las cabezas de los alumnos y con el perfume a azahar de los naranjos que rodeaban el escenario geográfico.


El sonido del silencio, del airecillo que se desliza moviendo con ternura las hojas de las plataneras, como la madre que mece la cuna de su bebé para que se duerma,  del moral del Barranco de los Naranjos que se asoma a este escenario observando cómo se llena de agua la enorme alberca;

                               El airecillo que se desliza moviendo con ternura las hojas de las plataneras
 el sonido del rastreo de pies sobre el suelo empedrado que bordea el estanque de los actores que van a divertirse esta mañana percibiendo el perfume del azahar que destilan los naranjos, 

                                         La verja que custodia como un cofre este escenario
desde la otra orilla de la verja, que custodia como las paredes de un cofre este escenario musical, donde los instrumentos: saxos, clarinetes, violines, violas, contrabajos, timbales… serán las montañas, los ríos, las carreteras, los diversos productos que se crían en las distintos lugares y la de  unos chicos que quieren aprender Geografía divirtiéndose.


El agua entraba a borbotones por una de las esquinas del enorme cuadrilátero, era un sonido orquestal distinto, a los muchos que desarrolla en su caminar diario: música estridente en una catarata, silenciosa en la tranquilidad del estanque, sensual en la fuente del patio albaicinero; el sonido de hoy, era uno más de los muchos que en  el pentagrama musical,  el agua escribe sus notas musicales, componiendo  sinfonías de luz y color.

                                                             Acequia de San Juan

Se había escapado del enclaustramiento, que traía desde que penetró por Puente Quebrada, (Carmen de Santa Ana)el agua de la Acequia de San Juan o Axares, como el preso que cobra la excarcelación, y ufano y alegre vuelve a respirar el aire puro de la libertad, de este modo saltarina, espumosa y juguetona, penetraba el agua con el sonido especial del que canta a la libertad.

                                           Los pinos que rodean el fondo Oeste


                                                                   Al Sur la verja que hace de guardiana de este recinto
El tupido verdor vejiga mezclado con el esmeralda y el verde mayo de los pinos, que rodean el fondo oeste, van completando el lugar; en la cara Norte unos murales con los mapas de España y Andalucía a todo color, al Este los ladrillos perfectamente colocados constituyendo el asiento donde los espectadores y actores, al mismo tiempo, van a desarrollar la función. En el centro como espectadora permanente petrificada encima de su columna la Pilarica, aquella que se le apareció a Santiago Apóstol, a la orillas del Ebro; al Sur la verja que hace de guardiana de este recinto.


A esta multitudinaria composición de sonidos se le une la orquestalidad de la infinidad de aves que por allí anidan constituyendo una gran orquesta sinfónica, como violines perfectamente afinados, el gorjeo de los jilgueros, ruiseñores y canarios acompañados por el colorido, el vuelo e interesantes costumbres de los gorriones, herrerillos capuchinos, petirrojos, tórtolas, golondrinas, oropéndolas, mirlos, urracas, lavanderas blancas y cascadeñas, palomas torcaces, autillos, cernícalos, verderones, currucas capirotadas y gavilanes, nos alegran el corazón.

                                                                Gavilán
En más de una ocasión con el juego del escondite surge la frase, de aquel que hace de “madre” y pregona a los cuatro vientos, antes de soltar al que actúa de “gavilán” y ha de ir en busca de los que se han escondido: “ahí va mi gavilán con cuatro uñas de gato, como no me traigas carne las orejas te las saco”; antes de soltarlo le pasa las manos por las orejas, dándole un pequeño tironcito.

                                          Los alumnos escuchan atentamente las indicaciones del maestro

Hay una cierta inquietud, entre los alumnos, por saber que vamos a hacer esta mañana, pero al mismo tiempo una sana alegría que enerva el espíritu de los presentes.
-         ¿Queréis ser marineros esta mañana? Pregunta el que hace de alumno mayor (el maestro).
Una explosión de júbilo se manifestó en las expresiones corporales de los alumnos y un grito al unísono surgió de  todas las gargantas.

                                      Barco que vamos a utilizar de forma imaginaria
     -Bien, os voy a contar primero el viaje que vamos a hacer, los lugares por donde vamos a pasar y qué barcos utilizaremos, porque si vamos a ser marineros tendremos que tener el vehículo que se ha de desplazar por el mar, y las diversas categorías que van a tener los marinos que se van a subir a los barcos.
     -¡Yo quiero ser el capitán! dice Juanito.
-Bueno, vamos a ver, primero haremos un recorrido, yo seré el capitán provisional y los lugares por donde vamos a ir pasando iremos colocando el nombre de cada uno de los cabos.


     -Tu Juanito que quieres ser el capitán vas a ir poniendo  estos carteles, donde va puesto el nombre de cada cabo, en los lugares que les corresponda, y que yo te iré indicando.
     -Subidos en el imaginario crucero un grupo de niños recorrimos todo el litoral y se hizo lo indicado.
La emoción crecía por momentos todos deseaban ser miembros de la tripulación, se colocaron los carteles y se repitieron los nombres una y otra vez.
     -Juanito, tú serás el capitán, Fernando el oficial del puente de mando, Paquito el timonel, Carmen la radiotelegrafista, Remedios la cocinera, Juan el jefe de máquinas y los restantes los marineros que se ocuparán del cuidado y limpieza del barco.


     Cuando se quitaron los carteles con los nombres de los cabos, comenzó el viaje ocupando cada uno su puesto o misión.
Hicimos dos cruceros una salió desde el cabo de Machichaco en Vizcaya con toda la tripulación y el otro desde el cabo de Creus en Gerona.

                                             Cabo de Creus en Gerona
     Cada vez que no decían el nombre del cabo correspondiente, al pasar por delante de cada uno de ellos, había que coger a un marinero y con la frase, pronunciada por todos, “gato al agua” se arrojaba a un miembro de la tripulación fuera.
    Los aplausos a rabiar, por el crucero que llegó con más marineros a su puerto final, dejaron asombrado a todo el entorno.

                                   Qué fácil llegar a Marte, qué fácil mover el Sol
     Por mi  memoria como un rayo repentino pasa aquello que de niño cantaba: “de diez me llevo una, de veinte dos, de treinta tres…, debajo del sistema planetario que colgaba debajo de los parrales con sus esferas relucientes brillando por los rayos del sol, que fácil llegar a Marte que fácil mover el sol, mientras allá abajo el rio Darro, con sus aguas cristalinas, a fuerza de escuchar estas cosas se convertía en el estudiante mayor.
     Por la acequia de mi colegio van los barcos convertidos en hojas de los árboles, mientras los niños corríamos detrás de ellos y los cañonazos convertidos en piedras, que les lanzábamos, de naufragios se llenaban las aguas y solo triunfaba el que lograba salir victorioso.


                        Una clase al aire libre teniendo como maestro al pedagogo D. Andrés Manjón


     Con las naranjas de los naranjos cuántas batallas hicimos y de los “pegajosos” cuantos novios y novias salieron, hoy al final de mis años quisiera seguir cantando pero mi voz ya no me llega al timbre de aquellos tiempos de mi niñez, porque de todas las cosas de mi vida que quisiera llevarme solo quiero las buenas que permanecen en mi corazón.  

                              
                                          José Medina Villalba

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